La noche anterior, nos acostamos muy tarde, así que no nos estrañamos cuando nos despertamos casi a la hora de comer. Pero si hubiera sido por Aitana y por mí, nos habríamos quedado un rato más en la cama... De no haber sido por el almohadazo que nos pegó Josh.
-Arriba, ¡vamos! Se nota que sois de la tierra de la siesta.-Dijo mientras se tiraba sobre la cama, aplastándonos.
-No, si es verdad, pero si lo hubieras probado, no pasaría una tarde sin dormir la.-Dijo Aitana desperezándose.
-Vale.-Dijo Josh entre risas.-Si eso hoy en la playa
-¿Playa?-Balbuceé yo desde el baño.
-Sí, ¿no os apetece descansar? Tomar el sol y comprar algo en los puestos cuando vienes a LA es algo que hay que hacer. Y para eso Santa Monica es perfecta.
-¿Santa Monica?, yo pensaba que la de los puestos y demás era Venice. Y que Santa Monica era vip.-dijo Aitana mientras decidía que bikini llevar.
-Bueno, en Venice también tienes, pero vip.-Dije yo entre risas.-¿Y por que no quieres ir Venice, Josh?
-Demasiados snobs... No me gusta, nada.
-Bueno, pues entonces...
-¡SANTA MONICA ALLÁ VAMOS!-Dijimos Aitana y yo mientras levantábamos las camisetas que nos íbamos a poner.
Nos preparamos y de camino a Santa Monica paramos en un Pans 'n' Company para comprar algo para comer en la playa. Cogimos unos bocadillos y unas cuantas botellas de agua. Tras un recorrido en el coche con música de la nuestra (Beatles, Queen, Russian Red, la banda sonora de Los Juegos del Hambre...) de bromas y de atascos, llegamos al fin a Santa Monica, no habríamos visto el final de no haber sido por la noria del muelle.
Salvo por algún pequeño grupo de turistas o gente haciendo footing, paseando por la orilla o jugando al baloncesto en las pistas de la playa, estaba casi vacía. Y ya no os digo el agua, parece ser, que el agua del Pacífico es mucho más fría que la del atlántico y la gente apenas se baña, solo para hacer surf y poco más. Extendimos las toallas en la arena y nos quedamos en bikini, Aitana llevaba un bikini rojo con volantitos y yo uno negro con unas cadenitas doradas en la parte de arriba. Nos quedamos un rato tomando el sol y hablando de cosas circunstanciales como los puestos o los videoclips que habíamos visto en esa playa, cuando de repente, la conversación cambio;
-Josh, ¿no es raro, que no te hayan pedido ni un solo autógrafo?-Pregunte extrañada.
-En realidad, no. Las chicas que me suelen pedir autógrafos suelen ser de fuera, quiero decir, de fuera de California y no hemos estado en sitios precisamente turísticos.-Dijo Josh encogiéndose de hombros.
-Para qué hablarás, Cris...-Dijo Aitana mirando justo detrás de mí.
-¿Qué pasa?-Pregunté girando la cabeza hacia atrás.
-Has despertado una jauría de hutchers, eso no trae nada bueno.-Dijo Josh intentando ponerse serio.
Las chicas, bueno, niñas, se habían acercado poco a poco a nosotros, pero estaban supercortadas. Me recordaron a Aitana y a mi el día que conocimos a Josh.
-Hola.-Dijo una de ellas, ¡En español!-¿Josh podrías firmarnos unos autografos?
-Eso era español, ¿no, chicas?-Nos preguntó, ya que sabía muy poco español.-Os importaría traducirme.
-Oh ningun problema.-Dije.- She's asking you for an autograph.
-Ok, where do I sign?-Dijo Josh en inglés.
-¿Qué quereís que os firme?-Les tradujo Aitana, y antes de que terminara, las niñas ya habían sacado un taco de fotos de Josh cada una.
-¡Vaya!-Dijo Josh mirando el taco de fotos que llevaban.
Casi todo eran fotos de el como Peeta, y Josh las firmó encantado. Depués les preguntó que si querían una foto, a lo que, obviamente, respondieron que sí. No habían parado de sonreir a Josh, pero a nosotras, nos mataban con cada mirada. Cuando se fueron, una de ellas, dijo:
-Vaya par de zorras, no me extraña que luego tengamos la fama que tenemos en España.-Frase a la que el resto asintieron.
-Jobar, que chachi, ¿no?-Dije sarcástica.
-¿Qué ha pasado?.-Dijo Josh.
-Nada, que os han llamado putas resumiendo.-Dijo Aitana mirando a Josh.
-Hay muchas fans así, vienen a pedirme autógrafos y si ven que estoy con alguien, sobre todo si es con alguna chica, se lo toman mal.
-Lo siento, ha sido culpa nuestra.-Dije un poco tristona.
-No es culpa vuestra, cielos. Ni se os ocurra pensar así. ¿Se viene alguien al agua?
-¡Yo!-Dijo Aitana.
-Yo me quedo aquí, quizá en un rato.
-Vale, pero vente.-Me dijo Josh sonriente.
-No te preocupes, vé.- Dije mientras me ponía las gafas de sol y sacaba una revista del macuto de la ropa.
-Te esperamos allí.-Dijo mientras se quitaba la camiseta.
Cogí la revista y me puse a leer que si la nueva temporada, que si los bolsos de Louis Buitrón, que si los colores pastel, que si maquillaje discreto, y yo con esas cosas soy como con los libros, me meto en ello y no salgo. Al final, casi me había terminado la revista cuando Josh se echó encima de mi completamente mojado.
-¡Joooosh! Quítate de encima de mí ya, estás helado.
-Vale, yo me quito, pero vienes conmigo.-Dijo mientras me cogía en brazos y me llevaba hacía el agua.
-Josh, no, por favor, no. ¡Que está helada!
-Nada, que eres una cagada.-Me dijo Aitana, mientras casi se ahogaba de la risa.
-Y tu que buena amiga eres...
Y antes de terminar la frase Josh me había soltado de lleno dentro del agua. Estuvimos un buen rato dentro del agua. Saltando las olas, que aunque se llame pacífico, poco. Salimos del agua esperamos en las toallas a secarnos, para ir luego por los chiringuitos en busca de algún souvenir o algún trapito para los siguientes días. Encontramos unas pulseras de cuero monisimas, unos sombreros de paja y la que no podía faltar, la camiseta de "I love LA".
-Sí, ¿no os apetece descansar? Tomar el sol y comprar algo en los puestos cuando vienes a LA es algo que hay que hacer. Y para eso Santa Monica es perfecta.
-¿Santa Monica?, yo pensaba que la de los puestos y demás era Venice. Y que Santa Monica era vip.-dijo Aitana mientras decidía que bikini llevar.
-Bueno, en Venice también tienes, pero vip.-Dije yo entre risas.-¿Y por que no quieres ir Venice, Josh?
-Demasiados snobs... No me gusta, nada.
-Bueno, pues entonces...
-¡SANTA MONICA ALLÁ VAMOS!-Dijimos Aitana y yo mientras levantábamos las camisetas que nos íbamos a poner.
Nos preparamos y de camino a Santa Monica paramos en un Pans 'n' Company para comprar algo para comer en la playa. Cogimos unos bocadillos y unas cuantas botellas de agua. Tras un recorrido en el coche con música de la nuestra (Beatles, Queen, Russian Red, la banda sonora de Los Juegos del Hambre...) de bromas y de atascos, llegamos al fin a Santa Monica, no habríamos visto el final de no haber sido por la noria del muelle.
Salvo por algún pequeño grupo de turistas o gente haciendo footing, paseando por la orilla o jugando al baloncesto en las pistas de la playa, estaba casi vacía. Y ya no os digo el agua, parece ser, que el agua del Pacífico es mucho más fría que la del atlántico y la gente apenas se baña, solo para hacer surf y poco más. Extendimos las toallas en la arena y nos quedamos en bikini, Aitana llevaba un bikini rojo con volantitos y yo uno negro con unas cadenitas doradas en la parte de arriba. Nos quedamos un rato tomando el sol y hablando de cosas circunstanciales como los puestos o los videoclips que habíamos visto en esa playa, cuando de repente, la conversación cambio;
-Josh, ¿no es raro, que no te hayan pedido ni un solo autógrafo?-Pregunte extrañada.
-En realidad, no. Las chicas que me suelen pedir autógrafos suelen ser de fuera, quiero decir, de fuera de California y no hemos estado en sitios precisamente turísticos.-Dijo Josh encogiéndose de hombros.
-Para qué hablarás, Cris...-Dijo Aitana mirando justo detrás de mí.
-¿Qué pasa?-Pregunté girando la cabeza hacia atrás.
-Has despertado una jauría de hutchers, eso no trae nada bueno.-Dijo Josh intentando ponerse serio.
Las chicas, bueno, niñas, se habían acercado poco a poco a nosotros, pero estaban supercortadas. Me recordaron a Aitana y a mi el día que conocimos a Josh.
-Hola.-Dijo una de ellas, ¡En español!-¿Josh podrías firmarnos unos autografos?
-Eso era español, ¿no, chicas?-Nos preguntó, ya que sabía muy poco español.-Os importaría traducirme.
-Oh ningun problema.-Dije.- She's asking you for an autograph.
-Ok, where do I sign?-Dijo Josh en inglés.
-¿Qué quereís que os firme?-Les tradujo Aitana, y antes de que terminara, las niñas ya habían sacado un taco de fotos de Josh cada una.
-¡Vaya!-Dijo Josh mirando el taco de fotos que llevaban.
Casi todo eran fotos de el como Peeta, y Josh las firmó encantado. Depués les preguntó que si querían una foto, a lo que, obviamente, respondieron que sí. No habían parado de sonreir a Josh, pero a nosotras, nos mataban con cada mirada. Cuando se fueron, una de ellas, dijo:
-Vaya par de zorras, no me extraña que luego tengamos la fama que tenemos en España.-Frase a la que el resto asintieron.
-Jobar, que chachi, ¿no?-Dije sarcástica.
-¿Qué ha pasado?.-Dijo Josh.
-Nada, que os han llamado putas resumiendo.-Dijo Aitana mirando a Josh.
-Hay muchas fans así, vienen a pedirme autógrafos y si ven que estoy con alguien, sobre todo si es con alguna chica, se lo toman mal.
-Lo siento, ha sido culpa nuestra.-Dije un poco tristona.
-No es culpa vuestra, cielos. Ni se os ocurra pensar así. ¿Se viene alguien al agua?
-¡Yo!-Dijo Aitana.
-Yo me quedo aquí, quizá en un rato.
-Vale, pero vente.-Me dijo Josh sonriente.
-No te preocupes, vé.- Dije mientras me ponía las gafas de sol y sacaba una revista del macuto de la ropa.
-Te esperamos allí.-Dijo mientras se quitaba la camiseta.
Cogí la revista y me puse a leer que si la nueva temporada, que si los bolsos de Louis Buitrón, que si los colores pastel, que si maquillaje discreto, y yo con esas cosas soy como con los libros, me meto en ello y no salgo. Al final, casi me había terminado la revista cuando Josh se echó encima de mi completamente mojado.
-¡Joooosh! Quítate de encima de mí ya, estás helado.
-Vale, yo me quito, pero vienes conmigo.-Dijo mientras me cogía en brazos y me llevaba hacía el agua.
-Josh, no, por favor, no. ¡Que está helada!
-Nada, que eres una cagada.-Me dijo Aitana, mientras casi se ahogaba de la risa.
-Y tu que buena amiga eres...
Y antes de terminar la frase Josh me había soltado de lleno dentro del agua. Estuvimos un buen rato dentro del agua. Saltando las olas, que aunque se llame pacífico, poco. Salimos del agua esperamos en las toallas a secarnos, para ir luego por los chiringuitos en busca de algún souvenir o algún trapito para los siguientes días. Encontramos unas pulseras de cuero monisimas, unos sombreros de paja y la que no podía faltar, la camiseta de "I love LA".
Nos sentamos en una terraza y por segunda vez se acercaron unas fans, pero esta vez, sabían ingles, bueno, de echo eran de Delaware. Eran muy agradables, le pidieron una foto y unos autógrafos, no tantos como las españolas y además, nos pidieron una foto con nosotras. Se nos hizo raro, pero aceptamos igualmente.
Nos quedamos un rato más por allí y vimos en la azotea de un edificio, a "Red Hot Chillie Peppers". Fuimos tomando algo por el paseo en adelante, y llegamos hasta el final, ya sabéis, la feria de Sta. Monica y nos montamos en la noria. Más tarde, Josh, nos llevó de nuevo al hotel. Subimos a la habitación, y caímo rendidas.


No hay comentarios:
Publicar un comentario