lunes, 27 de agosto de 2012

4 - Hollywood

-Buenos días dormilona- le digo a Cristina mientras me tomo un café.
-Buenos días... tengo mucho sueño. Ayer minetras tú dormías yo no podía pensando en qué haremos hoy, a donde nos llevará.
-Bueno, ha llamado esta mañana y me ha dicho que es una sorpresa, que nos pongamos algo cómodo.
Nos vestimos y nos ponemos unos vaqueros y una camiseta. Yo me pongo unas convers y Cris hace intención de ponerse zapatos.
-¿Pero qué haces? Ha dicho algo cómodo, ponte las vans o algo...
-¿Tú crees?
-Si.
Y ahí estábamos, dos chicas españolas cuyo sueño se estaba cumpliendo poco a poco. Josh estaba a punto de llegar.
Pasan muchas limusinas y coches antiguos y extravagantes.
-¿Te imaginas que viene a recogernos en una de estas?
-Pues sería genial, pero llamaría mucho la atención, ¿no?- le digo yo.
Pero parece que Josh le gusta llamar la atención, porque una limusina con unas ruedas más gordas de lo normal se nos para delante nuestra. Bajan la ventanilla y ahí estaba él, con unas gafas que no habíamos visto antes.
-¿Os he hecho esperar mucho, preciosas?
-Que va, acabamos de bajar.
-Pues venga, subid y no hagáis preguntas, que es una sorpresa.
Yo creía que me moría, no me lo podía creer. ¿Cris y yo, en una limusina con Jsh Hutcherson llamándonos preciosas cada vez que hablaba? No podía ser verdad.
De repente la limusina para, después de menos de una hora de viaje en la que habíamos estado picando cosas y bebiendo refrescos de la mininevera. Josh baja primero y nos abre la puerta, como un caballero. Cuando salimos, Cris y yo no nos lo podemos creer: estamos a los pies de la montaña de Hollywood.
Nosotras creíamos que solo era eso, pero resulta que no parábamos de andar, así que le preguntamos:
-Josh, ¿a donde nos llevas?
-Bueno, iba a ser una sorpresa, pero como sois unas impacientes... ¡Vamos a sentarnos en las letras!

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